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Desde 1884

Una historia vinculada a la evolución de nuestra tierra y de nuestra gente.

Con más de 130 años y tras la reciente crisis económica y financiera, con la práctica desaparición del sector, la única caja de ahorros de la Comunidad Valenciana.



Caixa Ontinyent

El 31 de octubre de 1884, una Real Orden aprobada los Estatutos Fundacionales de Caixa Ontinyent. 40 años después, el I Congreso Internacional del Ahorro, celebrado en Milán, declaraba el 31 de octubre como Día Universal del Ahorro. Desde entonces, Caixa Ontinyent es la única entidad financiera cuyo aniversario coincide cada año con la celebración mundial del ahorro.


Caixa Ontinyent fue fundada por la Sociedad de Socorros Mutuos “La Previsora”, en una época en la que los trabajadores no tenían protección social y su supervivencia en tiempos de desempleo, enfermedad o vejez dependía única y exclusivamente de su capacidad de ahorro en época de trabajo. Caixa Ontinyent debía fomentar y asegurar la disponibilidad de los ahorros, invertirlos dinamizando la economía de su zona, luchando contra la usura, y revertir a la sociedad sus beneficios.

La Caja desarrolla dos tipos de actividades: las de una Caja de Ahorros (captación de recursos y préstamos con garantía personal) y las de un Monte de Piedad  (préstamos con garantía prendaria). 

Hasta 1931, Caixa Ontinyent está supeditada al objeto social de su fundadora, a la que cede sus beneficios. Con la legislación sobre Ahorro Popular de 1929, y sobre Cajas de Ahorro de 1933, Caixa Ontinyent fija sus propios objetivos e inicia un periodo de relativa independencia. 

Desaparecida su fundadora en 1948, reactiva sus actividades con una única oficina hasta 1965. En 1973 inaugura un nuevo edificio central, que se conservó hasta 2015, e implanta la informatización de su gestión.Con la liberalización del mercado de 1977, redefine su estrategia e inicia su expansión por las comarcas de la Vall d’Albaida, la Costera, la Safor y Valencia ciudad; actualiza su sistema informático como soporte de gestión, ofrece los servicios de vanguardia, y desarrolla su Obra Social basada en la reversión de beneficios a cada localidad en proporción a su aportación a la cuenta de resultados.

En el año 2000, Caixa Ontinyent redefine su proyecto de empresa y su imagen corporativa, confirmando su condición de entidad arraigada en un ámbito de actuación conformado por las comarcas centrales valencianas (sur de Valencia y norte de Alicante): por ello, une a su marca la denominación “la caixa de les comarques”.

Entre 2008 y 2012, Caixa Ontinyent sufre los efectos de la crisis económica y financiera que provoca una restructuración casi total del sector financiero con la práctica desaparición de las cajas, la bancarización y concentración del sector y la reducción de su capacidad operativa con cierre de gran número de oficinas y gran reducción del número de empleados. Durante este período, Caixa Ontinyent mantiene intacta su red de oficinas consiguiendo mantener su negocio y su imagen.

En 2015 Caixa Ontinyent se prepara para una nueva etapa de crecimiento, para lo cual ha reorganizado su área de negocio, ha reactivado su plan de expansión geográfica, ha acometido la remodelación de su sede social, ha planificado su evolución tecnológica, ha adaptado su gobierno corporativo y ha ampliado los objetivos de su obra social.


La Previsora

La Previsora se creó en 1881, convirtiéndose durante décadas en la entidad social más prestigiosa de Ontinyent. En 1948 desaparece, dejando como legado su acción social de 67 años y la actual Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ontinyent.

El 13 de febrero de 1881 se funda la Sociedad de Socorros Mutuos “La Previsora”, con el objeto de “dar protección al trabajador en el infortunio”, asegurando, mediante el pago de una cuota semanal, una dieta para los supuestos de enfermedad y un subsidio en caso de fallecimiento. 

No existía entonces ningún sistema público de prestaciones en caso de vejez, enfermedad, paro u otra incapacidad y, por tanto, las familias dependían de la capacidad de sus miembros para el trabajo efectivo.

Ante el éxito del proyecto, La Previsora plantea en 1884 la creación de una Caja de Ahorros y Monte de Piedad (Caixa Ontinyent) que amplíe su acción social entre las clases trabajadoras, fomentado el ahorro y posibilitando el desarrollo de iniciativas emprendedoras mediante la concesión de préstamos en condiciones asequibles.

Tras 60 años, el envejecimiento de los mutualistas aumenta las obligaciones de prestaciones a cargo de La Previsora, y la pérdida de una generación de jóvenes que provoca la reciente guerra civil reduce el número de mutualistas aportantes, deteriorando la situación económica de la Sociedad. En 1948, la llegada de la acción protectora del Estado, a través de la Seguridad Social deja obsoleta y vacía de contenido su finalidad social. La Previsora desaparece cediendo a la caja su sede social.